En la Ciudad de México, portar placas visibles es obligatorio. Desde el 12 de febrero hasta el 9 de marzo de 2025, 493 conductores han sido sancionados por usar portaplacas que obstruyen parcial o totalmente la identificación de su vehículo. Según el Reglamento de Tránsito, la multa por esta falta va de 2,262.80 a 3,394.20 pesos, y en algunos casos, el automóvil puede ser llevado al corralón. Para evitar infracciones, los portaplacas deben ser delgados y no incluir micas, adhesivos u otros elementos que dificulten la lectura de números, letras o hologramas.
Las sanciones no se limitan a los portaplacas. Accesorios como luces de neón, detectores de velocidad, escapes modificados y vidrios polarizados fuera de norma también pueden generar multas e incluso la inmovilización del vehículo. Estas medidas buscan garantizar que todos los autos cumplan con los lineamientos de seguridad y regulación vial establecidos en la capital.
Como alternativa al pago de multas, el gobierno de la CDMX permite a los infractores realizar servicio comunitario. Entre las opciones disponibles está el cuidado de perros en el Centro de Transferencia Canina del Metro. Esta iniciativa ofrece a los conductores una forma de compensar su falta y fomentar la responsabilidad social.



