• El futuro de la capital para las próximas dos décadas debe construirse con participación ciudadana efectiva, certeza jurídica, transparencia y respeto a las alcaldías
• Somos México CDMX exige respeto al debido proceso y a la presunción de inocencia en el caso de Ernesto Ruffo Appel y llama a Clara Brugada a evitar condenas anticipadas
• Respalda la decisión del Comité Ejecutivo Nacional de acudir al INE por el caso de Andrés Manuel López Beltrán y exige que la Ciudad no se convierta en rehén político de Morena.
Somos México Ciudad de México expresó su rechazo al Plan General de Desarrollo de la CDMX (PGD) en sus términos actuales y llamó al Gobierno capitalino y al Congreso de la Ciudad a atender los cuestionamientos ciudadanos antes de avanzar con un instrumento que definirá buena parte del desarrollo, ordenamiento y políticas públicas de la capital durante las próximas dos décadas.


En un encuentro con representantes de medios de comunicación, Juan Manuel Orozco Carmona, presidente de Somos México en la Ciudad de México, señaló que una decisión de esta magnitud requiere participación ciudadana efectiva, certeza jurídica y mecanismos claros de transparencia y rendición de cuentas.
“La batalla contra el Plan General de Desarrollo es una de las demandas ciudadanas que estamos asumiendo. De la mano de los capitalinos, vamos a recuperar la Ciudad, porque hoy la ciudadanía está olvidada, nosotros vamos a tomar las banderas de los ciudadanos”, señaló Orozco.
La dirigencia de Somos México CDMX advirtió particularmente sobre los cuestionamientos relacionados con una posible centralización de decisiones y la creación de estructuras que puedan interferir con atribuciones de las alcaldías y mecanismos existentes de representación ciudadana.
La inconformidad con el proceso ha llegado ya al Congreso capitalino mediante diversos escritos ciudadanos, mientras organizaciones vecinales han solicitado formalmente revisar su construcción y consulta.
La Secretaria General, Rosario Guerra, sostuvo que la discusión del PGD representa además una oportunidad para fijar el tipo de oposición que construirá en la capital: una fuerza ciudadana que coloque en el centro los problemas de la Ciudad, defienda la pluralidad y exija que las instituciones funcionen con legalidad, transparencia y contrapesos. Seguridad, agua, movilidad, vivienda, ordenamiento territorial y calidad de los servicios públicos deben formar parte permanente de la conversación capitalina.


“La Constitución establece que debe haber una consulta amplia y transparente, pero no la hubo, por lo tanto el Plan General de Desarrollo es apócrifo. Nosotros vamos a realizar foros públicos con especialistas, asociaciones civiles y vecinos, hay muchas personas que están trabajando para que se respete el uso de suelo”, indicó.
En relación con el proceso que enfrenta el exgobernador de Baja California Ernesto Ruffo Appel, Somos México CDMX manifestó su respaldo irrestricto al Estado de derecho, el debido proceso y la presunción de inocencia, y cuestionó que la jefa de Gobierno, Clara Brugada, haya emitido expresiones que anticipan responsabilidades mientras el asunto se encuentra todavía en manos de las autoridades judiciales.
“La presidenta condena a Ernesto Ruffo violando la presunción de inocencia y, por el contrario, exonera a Andy (López Beltrán). Es la utilización política de la justicia en México”, mencionó Fernando Belauzarán, representante del partido ante el Instituto Electoral de la Ciudad de México.
Sobre Andrés Manuel López Beltrán, Somos México CDMX respaldó la decisión de la dirigencia nacional de presentar una queja ante el INE para que investigue posibles actos anticipados y el origen y destino de los recursos utilizados en su despliegue político. Asimismo, pidió a Brugada mantener una separación entre sus responsabilidades institucionales y los intereses de su partido.
Somos México CDMX reiteró que mantendrá una agenda propia para la capital, construida alrededor de tres principios: ciudadanía, legalidad e instituciones.
“Vamos a pelear por que la Ciudad de México tenga una verdadera representación. Ellos tienen una mayoría artificial, espuria, con la cual asumen una hegemonía que no les corresponde. En 2024, la votación para diputados locales arrojó prácticamente empate, el oficialismo tuvo 50.5 por ciento y la oposición, en su conjunto, un 49.5 por ciento. Esa diferencia la convirtieron al día siguiente en mayoría calificada para modificar la Constitución”, agregó Belauzarán.



