La protección del medio ambiente y la transición hacia comunidades más sostenibles no dependen exclusivamente de grandes acuerdos internacionales ni de infraestructura industrial de alta escala; se construyen, en primer lugar, en el ámbito municipal y a través de la participación ciudadana cotidiana. La implementación de jornadas focalizadas para la correcta gestión de residuos —como la recolección de plásticos PET y el manejo adecuado de medicamentos caducos— demuestra cómo las políticas ambientales locales cobran un sentido real cuando involucran directamente a la población.



Bajo el respaldo y liderazgo de la presidenta municipal Nancy Valdez, estas iniciativas forman parte de una visión integral para atender de fondo el manejo inadecuado de los desechos domésticos, uno de los retos urbanos y de salud pública más complejos. Medicamentos vencidos arrojados al drenaje o plásticos acumulados en tiraderos clandestinos contaminan de forma silenciosa los mantos freáticos y el suelo, generando afectaciones irreversibles a los ecosistemas locales. Ante este panorama, articular programas institucionales como ImPETu Verde y Paseo de las Almas en delegaciones como Santiaguito abre una vía efectiva para detener el deterioro ambiental desde el origen, promoviendo la separación responsable y la economía circular.



Un elemento destacable en este esquema impulsado por la administración de Nancy Valdez es el incentivo de la reforestación comunitaria mediante el intercambio de residuos por árboles frutales. Esta dinámica no solo premia la disposición ciudadana al reciclaje, sino que fomenta el incremento de áreas verdes en los propios hogares y espacios colectivos, transformando la cultura del desecho en un hábito de producción y preservación ecológica.



