En Atizapán de Zaragoza, la recuperación de espacios públicos sigue avanzando como una tarea constante que refleja compromiso y cercanía con la ciudadanía. Un claro ejemplo es el trabajo que se realiza en la colonia Los Olivos, específicamente bajo el puente de la autopista Chamapa-Lechería, un punto que durante años representó abandono, inseguridad y acumulación de basura, pero que hoy comienza a transformarse.



La rehabilitación de este espacio no ha sido sencilla. Se trata de una labor compleja que implica esfuerzo físico, coordinación y, sobre todo, voluntad para cambiar entornos que parecían olvidados. A pesar de los retos y de las limitaciones, la diputada Ana Balderas, junto con su equipo, ha impulsado acciones concretas como la instalación de alumbrado y el embellecimiento del área, generando condiciones más seguras y dignas para quienes transitan y viven en la zona.
Más allá de la intervención física, este tipo de acciones tienen un impacto directo en la percepción de seguridad y en la reconstrucción del tejido social. Cuando un espacio se recupera, no solo se limpia o se ilumina: se envía un mensaje claro de que la comunidad importa, de que hay presencia y de que el entorno puede mejorar cuando existe trabajo continuo.



Sin embargo, este esfuerzo requiere corresponsabilidad. Vecinas y vecinos han manifestado su preocupación al observar que algunas personas continúan tirando basura en el lugar, lo que pone en riesgo los avances logrados. Cuidar estos espacios es fundamental para que la transformación sea duradera y realmente beneficie a todos.
La recuperación de Los Olivos es un paso más hacia un Atizapán más ordenado, más seguro y con espacios dignos. Hoy, más que nunca, el llamado es claro: el cambio comienza, pero se mantiene con la participación de toda la comunidad.





